Roma 1999

Recital poético – Roma, Italia

 

El Instituto Italo Latinoamericano (IILA) ofreció un recital poético de Roberto Arizmendi el martes 6 de abril de 1999.
El evento se realizó en la Biblioteca del IILA de su sede, el Palazzo Santacroce, sito en Piazza Benedetto Cairoli, en el centro de la ciudad de Roma, Italia, y estuvo presidido por el Secretario Cultural del Instituto, Louis-Philippe Dalembert, el cual agradeció la oportunidad de presentar al poeta mexicano y de quien señaló que su obra muestra una gran sensibilidad y muestra las experiencias vividas en su país, en América Latina y en los múltiples lugares a donde su afán viajero lo ha llevado.

Roma 1 6.IV.1999 Los comentarios estuvieron a cargo del escritor italiano Vincenzo R. Spagnolo, quien entre otras palabras dijo que «Arizmendi es un poeta que gusta de cantar el placer de vivir, la gloria de un encuentro de amor o el sabor agridulce que marca la distancia cuando lejos se encuentra la persona amada».
A su vez, Arizmendi señaló que se sentía complacido de estar en Roma, esa «antigua ciudad que concentra y refleja todo el tiempo acumulado, todos los sueños, todas las ilusiones que se tejen, toda la historia de occidente que se ha convertido en paso primero de todo camino de esperanza; y que la poesía es para quienes tienen capacidad y virtud para percibir y escuchar en la voz, en la palabra y en el tono, el sonido esencial del canto que es tiempo y testigo de la vida, amistad irrestricta en cada paso, pero también aliento y utopía.»
Roberto Arizmendi hizo lectura de algunos de poemas incluidos en sus libros Entre bruma y humedad del puerto y Estampas de viaje, poemas traducidos al italiano por Beatrice Vivio y el propio Vincenzo R. Spagnolo. Éste último tuvo a su cargo la lectura en italiano de los poemas que Arizmendi leyó en castellano.
 

Roma 3 6.IV.1999 

Arizmendi, poeti ai quali piace cantare il piacere di vivere

 

Vicenzo R. Spagnolo

Studioso competente dei problemi dell’educazione nelle università, ricercatore puntuale e attento a leggere lo sviluppo della società messicana contemporanea, giornalista e direttore di periodici, viaggiatore curioso e instancabile: di Roberto Arizmendi, nativo di Aguascalientes, si potrebbero molte cose senza riuscire probabilmente a catturarne lo spirito.
Allora, per conoscerlo meglio, ci si può affacciare ad una delle tante finestrelle che lui stesso apre sulla propria anima grazie alla poesia. Sì, perchè Arizmendi è poeta, di una specie di poeti che oggi va scomparendo. Quei poeti ai quali piace cantare il piacere di vivere, la gioia di un incontro d’amore o il sapore agrodolce della lontananza dalla persona amata.
Ora, spesso sento dire: la poesia onnai è morta, a che servono i versi in una società che non legge, che non ha tempo per rifiettere, che non sogna?
Vorrei rispondere con le parole chemolti anni fa, Pablo Neruda scriveva: «Se va avanti così i poeti pubblicheranno soltanto per altri poeti. Ciascuno tirerà fuori il suo libretto e lo metterà nella tasca dell’altro» E proseguiva: «La poesia ha perso il suo legame col lontano lettore. Per recuperarlo deve camminare nell’oscurità e incontrarsi col cuore dell’uomo, con gli occhi della donna, con gli sconosciuti della strada, di quelli che a una cerca ora del crepuscolo, o in piena notte stellata hanno bisogno magari di un solo verso …».
Bene, non so se lui è d’accordo, ma mi piace pensare che Roberto Arizmendi scriva anche per questo. Per regalare quel verso a chi lo cerca, affinchè in quelle parole riviva la Poesia. Spero che possiate leggere i versi di Roberto e che li apprezziate. Ma soprattutto spero che ve ne possiate innamorare perchè, come diceva spesso Federico Garcia Lorca, «La poesia non cerca seguaci, cerca amanti».

Roma 2 6.IV.1999
La poesía, expresión del camino recorrido

 

Roberto Arizmendi

Cuando yo era niño, quería ser grande para comprobar que la vida era un camino impredecible de sorpresas y un sendero de magia y secretos por descubrir.

Así comencé a soñar; y al transcurrir el tiempo aprendí a darle dimensión, sentido, volumen y humedad precisos a los sueños, pero también supe que había que levantarse, al alba, con la tarea de hacerlos realidad en la vigilia.
El tiempo registra sueños e historia.
Aquí estoy, ahora, en este país y en esta antigua ciudad que concentran y reflejan todo el tiempo acumulado, todos los sueños, todas las ilusiones que se tejen, toda la historia de occidente que se ha convertido en paso primero de todo camino de esperanza.
La poesía es para quienes tienen capacidad y virtud para percibir y escuchar en la voz, en la palabra y en el tono, el sonido esencial del canto que es tiempo y testigo de la vida, amistad irrestricta en cada paso, pero también aliento y utopía.
Roma 4 6.IV.1999 La poesía es, a fin de cuentas, muestra personal de un mundo que se vive y se comparte, para encontrarle su prístino sentido y su presencia plena; un intento de hacer la historia a partir de lo que se percibe; un camino en el que se aprende a vivir y a descubrir lo esencial de las personas, de las cosas, de las circunstancias o del horizonte que anuncia el tiempo que se acerca.

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