Ediciones de la Universidad Autónoma de Tamaulipas,
Cd. Victoria, Tam, México, 2005, libro de 80 pp. más CD.
Presentación: Thelma Nava.
ISBN:968-7662-50-6
“Tiempo de mi tiempo” p. 17.
“Dame tus cantos infantiles” p. 56.
Tiempo de mi tiempo
Porque el tiempo tuyo
es parte de mi tiempo;
porque cada aliento de tus días
ofrece para mí el aliento indispensable
para recorrer la senda
sin temores ni tropiezos;
porque cada color del arco iris
es tono preciso para darle matiz
al horizonte de tus días
y al destino irrestricto de mis pasos;
porque cada palabra tuya que me nombra
es como el exacto sentido
de las letras que me escribes
cuando el viento corre a través del mar
para atracar sin desazón en puerto claro;
porque cada nota musical que escuchas
se torna en canto de mis amaneceres;
porque del color intenso del alba
al inicio de tus días,
surge un susurro de encanto
para darle sabor a mi sendero irreductible;
porque tu historia,
en fin,
se ha vuelto
parte definitiva de mi historia;
por todo eso y mucho más,
el eco de tu sonrisa
se entrevera con el tiempo de mi tiempo
y descubro el cariño que lo nombra.
Dame tus cantos infantiles
Para Michel
El árbol nace a los pies
de cada niño
para hacer su destino
con caricias perdidas
y llanto desolado
o con el grato rumor del viento
que recorre incansable el universo.
Dame tus cantos infantiles
para domar mi historia
que no sabe por dónde
recomenzar la vida,
a veces,
a pesar del tiempo acumulado.
Siempre los fuegos fatuos
nos torturan,
tuercen destinos y senderos,
andamos
así
buscando sin destino preciso
el horizonte.
Entre tu sonrisa perenne
y el sueño nocturno
que te dibuja el horizonte,
descubriré uno a uno
los colores que la bruma esconde
y el espacio infinito de la dicha.
Maravillosas letras, gracias por permitir (permitirme) satisfacer mi hambre de versos.
Me gusto esto:
“Siempre los fuegos fatuos
nos torturan,
tuercen destinos y senderos,
andamos
así
buscando sin destino preciso
el horizonte.”
Maravilloso, simplemente maravilloso…