Javier España (Chetumal, Q.R., 06/05/96)

Cuenta regresiva

Una ventana puede serlo todo
(Poesía de Roberto Arizmendi)

Javier España

El poema se forma y se transforma en los sentidos del poeta.

El planteamiento de un antagonismo entre la emoción y la razón no tiene cabida en la verdadera poesía de Roberto Arizmendi. Este poeta ha sabido disolver en arte alquímica -y no ciencia o esoterismo- la sapiencia de la emoción, decantada en el halo intelectual del verso transparente.

Acudir a los sentidos es sólo una primera pista hacia el camino que nos conduce a la poesía de Roberto Arizmendi.

De pronto el poeta mira con las manos, toca con los ojos, hace el amor con el mar, navega en la mujer. Pero los sentidos son uno: convergencia de la estética.

No hay mar aquí
pero está el mar presente,
sin embargo.

Estos versos abren la mirada hacia el mar en todas sus formas: ausencia y presencia espejo ante el espejo, palabra y sueño. Esta constante mayor no es cúspide de su poesía, sino peldaño progresivo hacia reflexiones vitales.

El transitar de sus versos también acoge el rumor pendenciero de las calles de una ciudad perversa, donde los hombres pregonan su destrucción cotidiana, pero su travesía parece no agotarse nunca, porque en su transcurrir redescubre o recrea los atávicos anhelos del poeta.

En su voz es otra la mariposa, no la del sueño sino la que los ojos contemplan con nueva sorpresa.

“Imágenes y colores”, ¿de qué otra cosa puede servirse la poesía de Arizmendi? Hasta los espejos son otros ya que no saben contradecir el tiempo; se adelgazan ante la imagen más imposible, la textura del instante se congela tras su sombra inexplicable.

El poeta logra -como Arizmendi- poder nombrarlo todo como una primera vez de gozo y, a veces, de amargura.

Dice el poema:

no importa la realidad…
no importa si a veces es roja o verde
o que en algunas ocasiones se pierda
entre los grises,
porque al final de cuentas siempre será azul.
Del tamaño exacto del azul.

Estos versos sacuden a la abstracción entre el marco de las orillas frágiles de la palabra, pero su fragilidad no es facilismo ni lugar común, sino el sitio preciso del significado de la vida. La transparencia del verso no es sinónimo de simpleza o simulacro de la naditud, porque en muchos de sus poemas se puede percibir una bienvenida a las cosas de todos los días, a la vida de todos los actos.

La cuenta regresiva es un decir, puesto que todo es siempre: los muros, fantasmas, diez de junio.

La poética de Arizmendi es un entorno interiorizado, y de ahí se abre a la evocación de los principios esenciales.

En su poema “La noche” el poeta dice no saber la verdad de su propia historia, pero la lectura de su obra no permite plantearse este cuestionamiento, ya que su historia, más que verdadera, es su propia poesía.

 

 

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Texto leído en la presentación del libro Cuenta regresiva, en el Auditorio-Sala de Juntas de la Universidad de Quintana Roo, Chetumal, Q.R., el 6 de mayo de 1996.

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Una respuesta a “Javier España (Chetumal, Q.R., 06/05/96)”

  1. IRIS dice:

    HOLA LOS INVITO A SER MIS AMIGOS